Recibí tu llamada el sábado en la mañana. Me dijiste, con una voz nerviosa, que tú tenías mi celular; ¡qué sorpresa fue para mi recibir esa llamada! Lo daba por muerto desde el jueves en la noche. Ese día tú te me robaste mi teléfono -o te lo encontraste- y lo apagaste inmediatamente; desde ese… Continue reading Los 38 minutos más largos de la historia (O de cómo recuperé mi celular).